sábado, 27 de enero de 2024

Colegio San Luis – (Actual Colegio Monseñor Federico J. Rasore”)

El “Colegio San Luis”, fue fundado el 3 de marzo de 1913 por el entonces cura rector de la “Parroquia de San Ponciano”, Federico Julio Rasore.

Situado en la calle 46, entre las calles 7 y 8, La Plata, contaba con educación infantil y los cuatro primeros grados, siendo el presbítero Federico Julio Rasore quien adquirió el edificio en 1915 y creó al año siguiente la asociación de alumnos, futura asociación de exalumnos.


En marzo de 1918, el “Colegio San Luis” es entregado a la “Congregación de los Hermanos Maristas”, creada por San Marcelino Champagnat el 2 de enero de 1817, en La Valla-en-Gier, comuna del departamento de Loira, Francia, que habían llegado a Buenos Aires en septiembre de 1903, o el 25 de octubre del mismo año, según “Wikipedia”.


Más tarde, los “Hermanos Maristas”, trasladaron el “Colegio San Luis” a su ubicación actual en la calle 44, entre las calles 9 y 10, mientras que el primitivo “Colegio San Luis”, pasó a llamarse “Colegio Monseñor Rasore”, luego del fallecimiento de su fundador.





miércoles, 24 de enero de 2024

Colegio San Vicente de Paul

El “Colegio San Vicente de Paul” fue creado en 1898 por la iniciativa de las “Damas Vicentinas”, con la aprobación del cura rector de la “Parroquia de San Ponciano”, Federico Julio Rasore, quien durante la colocación de la piedra fundamental decía las siguientes palabras.


El 28 de abril de 1901, el presbítero inauguraba en las calles 43 y 115 de la ciudad de La Plata el “Asilo San Vicente de Paul” y la “Casa Correccional de Menores”, pasando más tarde a llamarse “Escuela de Artes y Oficios San Vicente de Paul”.


Cupo al presbítero Federico Julio Rasore la inauguración, a fines de 1903, de un nuevo dormitorio en el colegio; en marzo de 1912, las clases de música en el asilo; el 26 de mayo del mismo año, compra una nueva impresora para el colegio; el 28 de abril de 1914 inaugura la nueva capilla del colegio.

El “Colegio San Vicente de Paul” es entregado a la “Congregación de los Hermanos Maristas”, creada por San Marcelino Champagnat el 2 de enero de 1817, en La Valla-en-Gier, comuna del departamento de Loira, Francia, que habían llegado a Buenos Aires en septiembre de 1903, o el 25 de octubre del mismo año, según “Wikipedia”. 


Según expresan varios sitios en internet, la cesión del “Colegio San Vicente de Paul” a los “Hermanos Maristas” ocurrió en 1907, mientras que el presbítero Roberto Enrique Podestá en su libro “El Evangelizador de La Plata”, no menciona la fecha, sino que alude a la entrega del “Colegio San Luis” en 1918.




En 1918 las “Damas Vicentinas” transfieren los colegios al “Arzobispado de La Plata”, siendo monseñor Héctor Rubén Aguer en el año 2000 quien unificó los colegios “San Vicente de Paul” bajo el nombre de “Unidad Educativa Monseñor Lodigiani”.


  


miércoles, 17 de enero de 2024

La Casa de la Providencia

En el cristianismo, la Divina Providencia es el control absoluto que tiene Dios sobre todas las cosas, los seres humanos y animales que habitan en la tierra. La Divina Providencia es la voluntad de Dios, pues es quien dirige la vida de los hombres, dándole los recursos para que puedan subsistir y desarrollarse, siendo el dogma del teísmo, en oposición al deísmo, que sostiene que Dios es solo el creador.

Se atribuye el nombre de Divina Providencia a San Felipe Benicio, presbítero, fraile y superior general de la “Orden de los Siervos de María”, quién en el siglo XIII, un día que la comunidad no tenía nada para comer, invocó a la Virgen María, apareciendo dos cestos llenos de comida en la puerta del convento.


El 5 de agosto de 1902, el cura rector de la “Parroquia de San Ponciano”, Federico Julio Rasore, fundó la “Sociedad Católica de Damas de la Providencia”, y el asilo para niñas la “Casa de la Providencia”, cuyo lema era Dios proveerá, sito en la diagonal 73 entre las calles 47 y 16, donde anteriormente funcionaba una de las casas de baños públicos de Alfredo Tourte.


Dos años más tarde, el 7 de agosto de 1904, bendijo la capilla del asilo.

El 2 de julio de 1915 crea la “Comisión Auxiliar de “Las Damas de la Providencia”, para que las mujeres más jóvenes colaboraran con las señoras.

El 20 de septiembre de 1917 inaugura el nuevo frente de la “Casa de la Providencia”, proyectada por el ingeniero francés Emilio Coutaret.

El 25 de abril de 1923 inaugura un nuevo comedor y bendice una imagen de San Federico, en septiembre de 1926 bendice nuevas ampliaciones, el 5 de agosto de 1927 presenta un informe a monseñor Juan Nepomuceno Terrero, y finalmente el 28 de abril de 1929 inaugura nuevos salones, creando en el mismo edificio la “Escuela Secundaria Técnica Femenil”.


En 1977, el “Arzobispado de La Plata” donó el edificio de la “Casa de la Providencia” a la “Universidad Católica de La Plata”, fundándose allí el 23 de mayo de 1980 el “Museo de Arte Contemporáneo Beato Angélico”.


Remodelado en su interior, el histórico edificio conserva su fachada original del año 1902, pintada en color rojo y blanco, pudiéndose ver sus dimensiones en “Google Maps”.



En una sección del trabajo de “Investigaciones y Ensayos N° 32”, de la “Academia Nacional de la Historia”, del primer semestre de 1982, se detallan las medallas en homenaje al fundador de La Plata, Dardo Rocha, entre las cuales figura la dedicada a la “Casa de la Providencia” del 30 de agosto de 1903, que no podemos visualizar, pero si conocer su contenido. 




  

domingo, 7 de enero de 2024

Colegio Parroquial San Ponciano para niñas

El 1° de agosto de 1889 quedó formalmente establecida la “Congregación Hermanas Nuestra Señora de la Merced del Divino Maestro”, ideada y fundada por el entonces cura rector de la “Parroquia de la Merced”, Antonio Rasore y presidida por la reverenda madre Sofía Bunge, dedicada a la enseñanza de la juventud.

El 5 de agosto de 1890 fundaron el primer colegio de niñas, sito en la actual calle Perón 342, siguiéndole el 1° de marzo de 1895 el “Instituto Inmaculada Concepción de Quilmes”, en el Gran Buenos Aires, y el 1° de marzo de 1899 el “Colegio Parroquial de San Ponciano para Niñas”, de enseñanza gratuita, sito en la calle 11 nro. 675, entre las 45 y 46, ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires. 

La iniciativa de la fundación del “Colegio Parroquial de San Ponciano para Niñas”, correspondió a su hermano menor Federico Julio Rasore, cura rector de la “Parroquia de San Ponciano”, con la colaboración de la “Congregación Hijas de María de San Ponciano”, bajo la dirección de la “Congregación Hermanas Nuestra Señora de la Merced del Divino Maestro”, siendo bendecido por el obispo de La Plata, Monseñor Francisco Alberti el 14 de abril de 1899, día de la inauguración oficial.


La “Congregación Hijas de María de San Ponciano”, el 18 de septiembre de 1899, cede el terreno contiguo para la creación de la futura “Capilla Nuestra Señora de la Merced”, (actual “Parroquia Nuestra Señora de la Merced”), el cual será adquirido por Federico Julio Rasore en marzo de 1901, colocando la piedra fundamental el día 30 de dicho mes.


En 1904 pasa a llamarse “Colegio Inmaculada para Niñas, Parroquial de San Ponciano”, luego, el 12 de junio de 1922 “Escuela Normal de la Inmaculada”, en 1935 se retiran las hermanas de la “Congregación Hijas de María de San Ponciano”, haciéndose cargo las hermanas de la “Congregación Hijas de la Cruz”, que lo regentearon hasta 1959 cuando asumió “Total Dedicación”, (TD), pasando a llamarse “Colegio Inmaculada”, para nivel inicial y primario, e “Instituto Inmaculada”, el secundario, unificándose en 2010 como “Colegio Inmaculada”.



Federico Julio Rasore, celebró en octubre de 1924 las bodas de plata del colegio, componiendo la música de una cantata a la Santísima Virgen, publicando dos meses más tarde un folleto con la historia de toda la obra; el 7 de julio de 1925 inauguró nuevas ampliaciones y el 31 de mayo de 1930 bendijo el salón de actos. 


En su tesis de doctorado la licenciada Natalia Vuksinic, detalla la fundación del colegio en 1899 por monseñor Federico Julio Rasore, con la colaboración de la “Congregación Hijas de María de San Ponciano” y explica los motivos del traspaso de la Congregación Hijas de María de San Ponciano”, a las hermanas de la “Congregación Hijas de la Cruz”, y la desaparición del busto de monseñor Federico Julio Rasore.




En el Instagram del
"Colegio Inmaculada", hay una breve reseña de la historia del colegio, donde monseñor Federico Julio Rasore figura nada más que como instituidor.


Ubicación y vista parcial del "Colegio Inmaculada" y de la "Parroquia Nuestra Señora de la Merced", sobre la calle11, recordando que el edificio ocupa gran parte de la manzana.







viernes, 5 de enero de 2024

El Camarín de la Virgen

La Virgen de Luján es una de las mayores advocaciones con que se venera la figura de la Virgen María en el catolicismo, siendo patrona de la República Argentina, la República del Paraguay y la República Oriental del Uruguay.

En 1628 el hacendado portugués Antonio Farías de Sá, al estar construyendo una capilla en la actual ciudad de Sumampa, en la provincia de Santiago del Estero, solicitó a un compatriota suyo residente en Pernambuco, Brasil, una imagen de la Virgen María en la advocación del misterio de la Purísima Concepción.

En marzo de 1630 recibió su pedido en el “Puerto de Buenos Aires”, junto con otra de la Maternidad de la Virgen, para que eligiera la que más le gustara, acondicionadas separadamente en dos cajoncitos, los cuales fueron transportados en una carreta.

Luego de tres días de viaje, hicieron un alto para pernoctar en la estancia de Rosendo de Trigueros, sita en la localidad de Zelaya, perteneciente al partido del Pilar, provincia de Buenos Aires, y al querer retomar la marcha, los bueyes no pudieron mover la carreta y tras varios intentos, bajaron uno de los cajoncitos, continuando entonces la marcha sin inconvenientes hasta su destino final en la localidad de Sumampa, provincia de Santiago del Estero, donde luego se construyó una capilla o ermita, siendo venerada como la Virgen de Consolación de Sumampa.

En cuanto al cajoncito que no pudieron transportar, al abrirlo se encontraron con una imagen de la Inmaculada Concepción, de 35 cm de altura, realizada en arcilla cocida, entendiendo que debía quedarse allí, al interpretar el hecho como un milagro providencial.

Ante la afluencia de visitantes a la estancia de Rosendo de Trigueros para venerar a la Virgen, el capitán Bernabé González Filiano, ocupante de la misma, creó una capilla de adobe conocida como “Ermita de la Concepción” o “Ermita de Rosendo”, considerado el primer lugar de culto de la Virgen de Luján, sito a unos 29 kilómetros de la ciudad homónima.

Debido al crecimiento de la devoción a la Virgen, la ermita fue elevada a la categoría de Curato por el obispo de Buenos Aires, Cristóbal de Aresti, pero la falta de atención pastoral, la llevó a un estado de abandono, a pesar de los esfuerzos de un esclavo llamado Manuel, que se encargaba del orden de la ermita y la dirección de los rezos.

Ante esta situación, Ana de Matos, propietaria de una estancia sita en la margen derecha del Río Luján, solicitó en 1671 a Juan de Oramas, apoderado de la estancia ante el fallecimiento de Rosendo de Trigueros, la cesión de la Virgen, comprometiéndose a cuidarla y la construcción de una capilla.

La Virgen fue trasladada a la estancia de Ana de Matos, con la aprobación y presencia de Fray Cristóbal de Mancha y Velazco, obispo de Buenos Aires y José Martínez de Salazar, gobernador del Río de La Plata, acompañados por Ana de Matos y el negro Manuel, este último en calidad de sacristán, dedicado al aseo y culto de la misma. Relatos orales, sin documentación histórica que los respalden, sostenían que la Virgen volvió a Zelaya varias veces, incluso habiendo sido estaqueado el esclavo Manuel, pensando que él era quien la llevaba de vuelta.

Al principio, la Virgen permaneció en una habitación de la estancia de Ana de Matos, pasando en 1673 a un oratorio, conocido como "Oratorio de Matos", cercano a su vivienda, sito a unos 400 metros de la actual “Basílica de Luján”.

Por la demora en la construcción de la capilla, el 2 de octubre de 1682, Ana de Matos donó al “Obispado de Buenos Aires”, la Santa Imagen, llamada ya “Virgen de Luján”, la capilla en construcción, una cuadra en torno a ella y unos 1.200 metros, con la única condición que la imagen de la Virgen permaneciera siempre allí, dando al mismo tiempo a la Virgen como fundadora de la ciudad de Luján.

La capilla fue terminada por el presbítero Pedro Montalvo, construida en barro y ladrillo, techo de tejas a dos aguas, revocada por fuera y por dentro, e inaugurada el 8 de diciembre de 1685, estando ubicada en la actual calle San Martín y 9 de Julio, al este de la actual “Basílica de Luján”.

Conocida como “Capilla de Matos-Montalvo”, con los pasos de los años fue quedando chica y debido a los fuertes vientos y tormentas y la crecida del río Luján, habían aparecido grietas que amenazaban su derrumbe, por lo cual, en 1733, el obispo de Buenos Aires, Juan de Arregui, ordenó levantar un nuevo templo, que quedó inconcluso por el fallecimiento del obispo, errores de cálculo y de mediciones, debiéndose construir una capilla provisoria.

El ingeniero regidor del “Cabildo de Buenos Aires” y juez comisario de la “Real Audiencia”, Juan de Lezica y Torrezuri, con graves problemas de salud, fue dos veces hasta la “Capilla de Montalvo”, y en agradecimiento a la Virgen por haber sanado, el 24 de agosto de 1754 encaró decididamente la construcción del templo, contratando a los arquitectos Antonio Mazella y Joaquín Marini, quedando inaugurado en 1763

Llamado por la gente “Templo de Lezica”, tenía 66,5 metros de largo por 13,20 metros de ancho, con muros de 1,30 metros en el hueco de las capillas laterales y de 2,47 metros en el grueso de los pilares, fachada de forma cuadrangular, compuesta de tres cuerpos, techo de tejas, coronando todo el templo una torre o campanario rectangular de 39 metros de alto. La imagen de la Virgen estaba ubicada en la parte central del altar mayor, colocada sobre una peana, que la giraba hasta su camarín, el cual contaba con una cúpula ubicada tras el testero del Santuario.   

Perduró hasta su demolición, acaecida a principios de 1905, pues con la construcción de la actual “Basílica de Luján”, quedó dentro de la misma.

El “Camarín de la Virgen” del desaparecido templo de Juan de Lezica y Torrezuri, fue solicitado al rector del santuario por el cura rector de la entonces “Parroquia de San Ponciano, Federico Julio Rasore, quien lo trasladó a dicha parroquia, y donde permanece hasta el presente.

Se suele citar erróneamente en internet, que el “Camarín de la Virgen” fue donado a la “Parroquia de San Ponciano” por monseñor Juan Nepomuceno Terrero, cuando en realidad fue el presbítero Federico Julio Rasore, quien lo solicitó, trasladó y armó, tal cual se confirma en las siguientes fuentes:

- “Agencia Informativa Católica Argentina”. Órgano de difusión del “Episcopado Católico Argentino”.



- “Renovación Carismática Católica Arquidiócesis La Plata”.



- “Universidad Católica Argentina”. “La Basílica de Luján: el proyecto de su construcción. Autor, Monseñor Juan Guillermo Durán. 


 

martes, 2 de enero de 2024

Revista La Lectura del Domingo y otras publicaciones

Al igual que su hermano Antonio Rasore, que había creado la revista “La Buena Lectura” el 7 de septiembre de 1879, Federico Julio Rasore, el 1° de enero de 1893, publica “La Lectura del Domingo”, que fuera la primera revista católica en la provincia de Buenos Aires, con corresponsales en varias localidades de dicha provincia y suscriptores en el interior del país. 


En enero de 1904, cambia el formato de “La Lectura del Domingo”, con un formato más grande y mejor presentada, y en octubre de 1917, tiene su propia imprenta. 


Previamente, el 29 de diciembre de 1895, aparece “El Almanaque de la Lectura del Domingo”, que más tarde pasará a llamarse “Almanaque de la Inmaculada”.

Sin desaparecer “La Lectura del Domingo”, que editó hasta el fin de sus días, el 9 de enero de 1896, hace su aparición la revista “Lectura Amena”, de distribución gratuita.



El 18 de agosto de 1898 se publica el decreto de fundación del "Boletín Eclesiástico de la Diócesis de La Plata", bajo la dirección y administración del presbítero Federico Julio Rasore, cuyo primer número apareció el 6 de octubre del mismo año, pasando a denominarse en 1940, "Revista Eclesiástica del Arzobispado de La Plata" hasta 1957, fecha en que volvió a su nombre original, para finalmente en 1987 denominarse "Revista Eclesiástica, siendo el primer boletín eclesiástico de nuestro país, y fuente de primera mano para la reconstrucción de la "Arquidiócesis de La Plata".


En febrero de 1904 publica el “Motu Proprio de San Pio X”, con contenido de música sagrada, la cual es aplicada en el “Coro de San Ponciano”, fundado también por Federico Julio Rasore, primer coro en toda América.

Poco más tarde, el 2 de abril, publica la lista de funciones religiosas de todo el año, y el 19 de septiembre le es aprobado por la “Curia Eclesiástica”, el reglamento y el manual de la “Congregación de Niños Cristianos”.

En octubre de 1910, aparece “El Pequeño Devocionario del Niño Cristiano”, libro de su autoría, editado por la “Casa Helder”, de la ciudad de Friburgo de Brisgovia, Alemania.

En enero de 1911 publica “Rayos de Luz”, que consta de una sola hoja, de distribución gratuita, para intelectuales, y en el mes de agosto de dicho año, “El Manual del Congregante del Santísimo Sacramento”, editado también por la “Casa Helder”.

En abril de 1915, edita "Historia de la Religión", un folleto con un breve resumen del "Antiguo y Nuevo Testamento", y un anexo sobre las festividades de la iglesia.

El 1918 aparece el semanario “El Sembrador”, fundado por el presbítero Augusto Macnac, retomada por Federico Julio Rasore, como la “Hojita Parroquial”, de distribución gratuita en la misa de los domingos.

El mismo mes y año edita “Tribuna Universitaria”, publicación de los “Centros Católicos de Estudiantes”, que anteriormente se publicaba en la ciudad de Buenos Aires.

En noviembre de 1919 publica su colección de “Cánticos Sagrados”, muy utilizada en Argentina y en países vecinos.

En octubre de 1920 compila “El Devocionario de las Ánimas del Purgatorio”, por encargo del consejo directivo de la “Pía Unión”.

Por último, es en 1927 cuando sale a la venta la edición económica de “El Pequeño Devocionario del Niño Cristiano”, editado por la “Casa Helder”, a un precio de $ 35.- los cien ejemplares.

 

Escuela Técnica del Hogar Profesional

Las escuelas técnicas del hogar comenzaron a funcionar a principios del siglo XX, cumpliendo la función de capacitar a las mujeres para su i...