La “Catedral de la
Inmaculada Concepción”, más conocida como la “Catedral de La Plata”, está
ubicada en la manzana comprendida por las calles 14 y 15 y las avenidas 51 y
53, en la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires.
Con 112 metros de altura
y una capacidad para 14.000 personas es la iglesia más grande de Argentina, cuarta
en América del Sur, superada por la Catedral de Maringá, Brasil con 124 m, la
Catedral Basílica Nuestra Señora del Rosario de Manizales, Colombia y la
Basílica del Voto Nacional, Ecuador, ambas con 115 m.
Es también la quinta iglesia más larga del mundo, tal como se indica en la “Basílica de San Pedro” en el Vaticano, donde se va marcando hasta dónde llega cada templo.
De estilo neogótico fue proyectada
por el ingeniero Pedro Benoit, con dibujos a cargo del arquitecto Ernesto Meyer
y la colaboración del arquitecto Emilio Coutaret.
La piedra fundamental fue colocada en 1884, siendo inaugurada junto a la parroquia “Nuestra Señora de los Dolores” el 22 de diciembre de 1902 e inaugurada oficialmente el 19 de 1932.
Entre 1897 y el 22 de diciembre de 1902, la “Iglesia Parroquial de San Ponciano”, actual “Basílica de San Ponciano y Santuario de María y todos los Santos”, funcionó como “Catedral de La Plata”, con todos los privilegios, derechos y prerrogativas, que como tal le corresponden, siendo monseñor Federico Julio Rasore su cura rector.
También le corresponde a monseñor Federico Julio Rasore
el proyecto de la imagen de la Inmaculada Concepción, que con dibujos de Emilio
Coutaret, fue erigida en 1905 y ubicada en los jardines de la calle 14 y 53 de
la “Catedral de La Plata”.
En enero de 2020 viajé con mi hija, mi nieta y mi yerno a La Plata para visitar la “Basílica de San Ponciano y Santuario de María y todos los Santos”, y allí encontrar la tumba de monseñor Federico Julio Rasore.
Luego fuimos a la “Biblioteca Pública” de la “Universidad
Nacional de La Plata”, donde pudimos escanear el libro “El Evangelizador de La
Plata”, de autoría del presbítero Roberto Enrique Podestá.
A la tarde recorrimos el centro de la ciudad y estuvimos
en la imponente “Catedral de la
Inmaculada Concepción”, hermosa por fuera como por dentro, visitamos el "Museo
de la Catedral de La Plata” que funciona en el subsuelo, subimos por el
ascensor hasta el nivel 42 y luego hasta el 63 desde donde se contempla toda la
ciudad capital de la provincia de Buenos Aires.
Salimos de la Catedral rumbo a la estación del ferrocarril para regresar a Buenos Aires, sin percatarnos lamentablemente en ver las estatuas de los jardines, donde se halla ubicada la efigie de la de la Inmaculada Concepción, que ideara monseñor Federico Julio Rasore.




















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